Cooperativismo y Desarrollo, enero-abril 2026; 14(1), e715

 

Artículo original

Enfoque de agricultura familiar para el desarrollo local, el acompañamiento de la Universidad al Gobierno

 

Family farming approach for local development, support from the University to the Government

 

A abordagem da agricultura familiar ao desenvolvimento local e o apoio da Universidade ao Governo

 

Sucel Batista Fonseca1 0000-0002-8651-2685 sbatistafonseca29@gmail.com

1 Universidad de Guantánamo. Cuba.

 

Recibido: 4/01/2024
Aceptado: 3/05/2026


RESUMEN

A nivel mundial la agricultura familiar produjo alrededor del 80% de los alimentos que se consumen. A través del Decenio de la Agricultura Familiar, las Naciones Unidas realizó un llamado para su fortalecimiento. Los productores familiares son indispensables para la sostenibilidad del desarrollo local al que aspira Cuba, sobre todo en aquellos municipios donde es la actividad económica fundamental. Desde las universidades se gestiona la ciencia, la tecnología y la innovación, a su vez, se acompaña al Gobierno en la planificación e implementación de acciones para el desarrollo sostenible. Sin embargo, existen vacíos en el respaldo informativo y científico sobre la reproducción social de este sujeto económico. Si bien ha sido un reclamo gubernamental explícito, aún persisten brechas, temáticas poco visualizadas y ausencias importantes en la planeación del desarrollo. El presente trabajo tiene como objetivo proponer un enfoque de agricultura familiar para la planeación del desarrollo local sostenible mediante el diseño de indicadores y medidas de acompañamiento universitario que faciliten la integración del Decenio de la Agricultura Familiar en las estrategias gubernamentales. Se utilizaron técnicas tales como el análisis documental y la entrevista estructurada. Los resultados aportaron indicadores que muestran tanto, la posibilidad de aplicarse a la diversidad de productores familiares, como su importancia para la incorporación expedita, notoria y eficiente del enfoque de agricultura familiar en las estrategias, planes y programas de desarrollo local en Cuba. Se formularon acciones que permiten el acompañamiento de la Universidad con este fin.

Palabras clave: Cuba; decenio para la agricultura familiar; desarrollo agropecuario municipal; estrategia de desarrollo; familias campesinas; indicadores; sostenibilidad; unidades familiares de producción agropecuaria.


ABSTRACT

Globally, family farming produces approximately 80% of the food consumed worldwide. Through the United Nations Decade of Family Farming, a global call has been issued for its strengthening. Family farmers are indispensable to the sustainability of local development goals in Cuba, particularly in municipalities where agriculture constitutes the fundamental economic activity. While universities manage science, technology, and innovation -simultaneously assisting the Government in planning and implementing sustainable development actions- there remain gaps in the informational and scientific support regarding the social reproduction of this economic subject. Despite explicit government demands, gaps persist, including overlooked themes and significant absences in development planning. This paper aims to propose a family farming approach for sustainable local development planning by designing indicators and university-led support measures. These tools are intended to facilitate the integration of the Decade of Family Farming into government strategies. The methodology employed techniques such as documentary analysis and structured interviews. The results yielded indicators that demonstrate both applicability across a diverse range of family producers and the importance of an' expeditious, visible, and efficient incorporation of the family farming approach into Cuba's local development strategies, plans, and programs. Finally, specific actions were formulated to enable university accompaniment in achieving this objective.

Keywords: Cuba; decade for family farming; municipal agricultural development; development strategy; peasant families; indicators; sustainability; family units of agricultural production.


RESUMO

Globalmente, a agricultura familiar produziu aproximadamente 80% dos alimentos consumidos. Por meio da Década da Agricultura Familiar, as Nações Unidas apelaram para o seu fortalecimento. Os agricultores familiares são essenciais para a sustentabilidade do desenvolvimento local almejado por Cuba, especialmente nos municípios onde essa atividade é fundamental para a economia. As universidades gerenciam ciência, tecnologia e inovação e, por sua vez, apoiam o governo no planejamento e implementação de ações para o desenvolvimento sustentável. No entanto, existem lacunas no apoio informativo e científico referentes à reprodução social desse ator econômico. Embora essa tenha sido uma demanda explícita do governo, ainda persistem lacunas, questões sub-representadas e ausências significativas no planejamento do desenvolvimento. Este artigo tem como objetivo propor uma abordagem da agricultura familiar para o planejamento do desenvolvimento local sustentável por meio da elaboração de indicadores e medidas de apoio universitário que facilitem a integração da Década da Agricultura Familiar nas estratégias governamentais. Foram utilizadas técnicas como análise documental e entrevistas estruturadas. Os resultados forneceram indicadores que demonstram tanto a aplicabilidade da abordagem à diversidade de agricultores familiares quanto sua importância para a integração rápida, significativa e eficiente da agricultura familiar em estratégias, planos e programas de desenvolvimento local em Cuba. Ações foram formuladas para permitir que a Universidade apoie esse processo.

Palavras-chave: Cuba; década da agricultura familiar; desenvolvimento agrícola municipal; estratégia de desenvolvimento; famílias de agricultores; indicadores; sustentabilidade; unidades de produção agrícola familiar.


 

INTRODUCCIÓN

La producción agropecuaria es vital para el desarrollo de las naciones. Los agricultores familiares producen alrededor del 80 % de los alimentos del mundo (FAO & IFAD, 2019). En 2017 las Naciones unidas proclamaron el Decenio de las Naciones Unidas para la agricultura familiar (2019-2028) con el fin de lograr transformaciones significativas en los sistemas alimentarios actuales que contribuyan a la consecución de la Agenda 2030 desde el protagonismo de la agricultura familiar. Intenciones que concuerdan con normativas cubanas donde la agricultura es vista como una prioridad, se valoriza el papel de los municipios y de la alianza Universidad-Gobierno.

Para la presente propuesta se escoge a la provincia de Guantánamo, la más oriental de Cuba, que tiene más del 82 % de su superficie montañosa y una base económica predominantemente agropecuaria. El Salvador se considera como un municipio priorizado por la estrategia de la provincia para la garantía de la producción de alimentos. Por tanto, se escoge a la Universidad de Guantánamo y el Centro Universitario Municipal de El Salvador (en lo adelante Universidad) y al Gobierno Provincial en Guantánamo y municipal de El Salvador (en lo adelante Gobierno) para realizar la presente propuesta. Esta investigación parte de la identificación de una desconexión entre las metas gubernamentales y el respaldo científico necesario para comprender la dinámica de estas familias rurales.

El presente estudio se posiciona en el análisis bibliográfico realizado en Batista Fonseca (2021) relativo a las categorías agricultura familiar, unidades familiares de producción agropecuaria, unidades familiares de producción, reemplazo familiar, ciclo de vida familiar, reproducción social, composición y tamaño de la familia. En el caso del concepto de estrategias de reproducción social, a partir de la sistematización de Batista Fonseca (2021), se asume la perspectiva de Pierre Bourdieu (2011), para quien pensar la reproducción social más allá de todo reduccionismo es pensar en estrategias, como el "producto del sentido práctico", o sea, una intencionalidad objetiva sin ser conscientemente asumida.

Existe diversidad conceptual cuando se hace referencia al término agricultura familiar. Se han identificado consensos en dos de sus características principales que definen su carácter familiar: la preponderancia de la fuerza de trabajo parental y asignación a los miembros de la familia las actividades agropecuarias centrales (Soverna et al., 2008). Asumir esta postura posibilita la expansión del concepto a los casos donde es mínima su composición. Engloba dos tipos de economía agraria: la campesina y familiares capitalizados.

Para el Decenio antes mencionado "la agricultura familiar (que comprende todas las actividades agrícolas centradas en la familia) es una forma de organizar la producción agrícola, forestal, pesquera, ganadera y acuícola que es gestionada y administrada por una familia y depende principalmente del capital y la mano de obra de sus miembros, tanto mujeres como hombres. La familia y la finca están relacionadas entre sí, evolucionan conjuntamente y combinan funciones económicas, ambientales, sociales y culturales" (FAO & IFAD, 2019). En particular para este estudio, la noción equivalente y operacional que se asume, por ajustarse a la realidad investigada, es la de unidades familiares de producción agropecuaria (Batista Fonseca, 2021).

Los referentes teóricos sobre la agricultura familiar en Cuba han abordado la dinámica familiar y a la ruralidad como ejes centrales del desarrollo territorial, pero aún siguen siendo exiguos. Entre los más recientes se encuentran Hidalgo López-Chávez (2022), quien destaca la relevancia de analizar las relaciones entre los sistemas de influencia que configuran la vida rural, subrayando que el fortalecimiento de la familia es clave para la sostenibilidad de estos entornos. Por su parte, Rodríguez Rollero et al. (2025) documentan la contribución estratégica de la agricultura urbana, suburbana y familiar a la seguridad alimentaria nacional, abogando por el reconocimiento de su capacidad productiva frente a los desafíos actuales.

En Cuba se ha extendido esta noción asociada a contextos suburbanos y urbanos por la utilización que se le ha dado desde el Ministerio de la Agricultura y su Movimiento de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar. Ello tiende a limitar la inclusión de agricultores rurales en esa concepción, limitando la visibilidad de este actor en su diversidad interna y territorial. Ello permite suscribir múltiples interrogantes que ameritan ser abordadas desde la investigación científica. Cabe preguntar entonces:

  1. ¿Con cuántas unidades familiares de producción agropecuaria cuenta para lograr los objetivos de su estrategia de desarrollo municipal?
  2. ¿Qué composición posee la familia que acompaña al tenedor en las labores de la finca?
  3. ¿Qué posibilidades de reemplazo familiar tienen?
  4. ¿Cuáles son las características de su reemplazo familiar?
  5. ¿Cómo calcular el índice de reemplazo para estas familias?
  6. ¿Cuál es el ciclo de vida familiar que prevalece por zonas y qué acciones están previstas desde la estrategia de desarrollo municipal para acompañar su transición por etapas?
  7. ¿Dónde obtener estos datos si no están asociados a alguna base productiva? ¿Se toman en cuenta cuando se consideran las decisiones en el municipio?
  8. ¿Cómo es el comportamiento reproductivo inscripto en sus prácticas y de qué manera las normativas y medidas tomadas impactan en su reproducción social?
  9. ¿Cómo la universidad puede acompañar al Gobierno y contribuir en la preservación de la agricultura familiar como actor económico de importancia para la seguridad nacional y la soberanía alimentaria?
  10. ¿Qué acciones se proponen para la inclusión del enfoque de la agricultura familiar en la planificación del de desarrollo y cómo se evaluarán?

De ahí que, el presente estudio tiene el objetivo de proponer un enfoque de agricultura familiar para la planeación del desarrollo local sostenible mediante el diseño de indicadores y medidas de acompañamiento universitario que faciliten la integración del Decenio de la Agricultura Familiar en las estrategias gubernamentales.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

La investigación se fundamentó en una metodología triangulada de tipo transversal y diseño no experimental, estructurada en tres etapas orientadas a la integración del Decenio de la Agricultura Familiar en las estrategias de desarrollo local desde el acompañamiento de la Universidad:

1) Revisión bibliográfica

Esta fase inicial consistió en la búsqueda y análisis de la literatura científica actualizada. El proceso incluyó la consulta de fuentes especializadas en sociología rural y metodología de la investigación social bajo criterios de especialización temática relativa a la agricultura familiar en Cuba y a las directrices del Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar y su potencial para contrastar los postulados teóricos con la constatación empírica inicial del contexto local. Se realizó un análisis comparativo centrado en los textos del Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar. Esta revisión permitió contrastar los referentes teóricos con una constatación empírica preliminar, lo que facilitó identificar la escasa producción de estudios orientados al fortalecimiento de este sujeto económico, en correspondencia con los postulados del mencionado Decenio.

2) Aplicación de instrumentos y análisis de resultados

En esta etapa se recolectó y procesó la información mediante dos técnicas principales:

El procesamiento de los datos se realizó mediante análisis multivariado utilizando el software SPSS Statistics versión 21 para caracterizar a las unidades familiares. Se basó fundamentalmente en la estadística descriptiva: frecuencias, porcentajes y tablas cruzadas. Este análisis permitió la creación de una base de datos inédita en el municipio estudiado, la construcción de las propuestas de indicadores, tales como el Ciclo de Vida Familia-Finca (CVF-F) y el Índice de Reemplazo Familiar (IRF), los cuales sirven de base para el diseño de medidas de acompañamiento universitario destinadas a fortalecer la planeación del desarrollo local sostenible.

La validez y relevancia de los datos captados en el período 2018-2020 para el análisis actual en 2024 se fundamentan en la persistente brecha informativa de las estadísticas oficiales, las cuales aún no integran indicadores desagregados sobre la dinámica sociodemográfica de las unidades familiares estudiadas. La complejidad de su actualización y los límites de disponibilidad del dato radican en las dificultades estructurales de acceso al campo, marcadas por el mal estado de los viales y el déficit de transporte. Ante esta carencia de registros actualizados que reconozcan a la familia como unidad de producción, estos datos constituyen la base diagnóstica referencial más exhaustiva y fidedigna encontrada para la propuesta que se presenta.

3) Elaboración de propuestas

Diseño de indicadores y medidas de acompañamiento.

La fase final de la investigación se centró en el diseño de una propuesta integral orientada a institucionalizar el enfoque de agricultura familiar en la planeación del desarrollo local sostenible. El diseño se fundamentó en los requerimientos informativos detectados durante el análisis del acervo normativo, bibliográfico y estadístico oficial.

  1. Selección y diseño de indicadores estratégicos: Para mitigar el riesgo de visiones simplistas, se construyeron indicadores sociodemográficos inéditos que permiten captar la diversidad de la agricultura familiar. Los indicadores fueron seleccionados por su potencial para fundamentar la toma de decisiones fácticas.
  2. Medidas de acompañamiento universitario basadas en los pilares del Decenio: La propuesta de acompañamiento de la Universidad al Gobierno se estructuró a partir de una adaptación de los siete pilares del Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar, vinculándolos con las funciones sustantivas de la educación superior (investigación, posgrado y extensión). Las acciones se seleccionaron para fortalecer las alianzas estratégicas en el nivel municipal. Esta sistematización de propuestas asegura que la proyección del desarrollo local no responda únicamente a urgencias productivas, sino que se sustente en la realidad productiva y generacional de las familias, contribuyendo a la creación de mentalidades de productores alineadas con la seguridad y soberanía alimentaria nacional.

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Análisis documental y propuesta de indicadores para el enfoque de agricultura familiar en la planeación del desarrollo local sostenible

El análisis documental de los marcos normativos y estadísticos cubanos específicos revela una brecha informativa que dificulta el reconocimiento de la familia como unidad de producción agropecuaria esencial para la planeación del desarrollo local sostenible (Asamblea Nacional del Poder Popular, 2022b). Esta carencia se manifiesta en los anuarios de la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei, 2014, 2024), los lineamientos para la producción de alimentos en la agricultura familia y los modelos de captación del Ministerio de la Agricultura, los cuales, aunque registran la cantidad de tenedores y producciones físicas, omiten variables sociodemográficas que describan la dinámica interna de la agricultura familiar.

Este rasgo es evidente en Estrategias de Desarrollo Provincial y Municipal, que prioriza la producción de alimentos como su primera línea estratégica en correspondencia con las metas nacionales al 2030 desde su correspondencia con las bases metodológicas para el desarrollo territorial establecidas en la Resolución 29 (Ministerio de Economía y Planificación, 2021) y el Decreto 33 (Consejo de Ministros, 2021). En la aspiración de desarrollo que se propone este municipio, es relevante y decisivo el aporte de las unidades familiares de producción agropecuaria (UFPA) y las CCS, sin embargo, se abordan desde enfoques estandarizados, sin acciones encaminadas a proteger su unidad considerando la diversidad que manifiestan.

Si bien los programas de desarrollo asociados a la implementación de la Ley 148 de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional (Ley SSAN) (Asamblea Nacional del Poder Popular, 2022a) enfatizan la revalorización de la ruralidad para enfrentar el éxodo poblacional, el análisis documental demuestra que estos programas aún carecen de herramientas para medir la sostenibilidad generacional. Específicamente, en la línea estratégica de Producción y comercialización de alimentos vinculada a dicha ley, se observa una falta de instrumentos que permitan a los decisores monitorear el reemplazo generacional ante el riesgo demográfico identificado.

Al contrastar este escenario con las directrices internacionales del Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar -que demanda datos fácticos, oportunos y multidimensionales- (FAO & IFAD, 2019), se constata que planes locales como el de El Salvador ofrecen una atención indirecta a estas familias, basándose en el conocimiento limitado de sus características esenciales, como fuerza de trabajo receptora pasiva de programas sociales de desarrollo y no como el eje central de la sostenibilidad local. Esta insuficiencia se traduce en la ausencia de indicadores estratégicos en los expedientes oficiales de las CCS, especialmente en lo relativo a la composición familiar y la posibilidad de relevo intergeneracional.

Para mitigar estos riesgos, resulta imperativo proponer un diseño de indicadores, que permitan alinear los programas gubernamentales con la capacidad real de relevo en las fincas. En este sentido, el acompañamiento universitario se erige como la medida de gestión del conocimiento fundamental para institucionalizar estas herramientas y facilitar la integración de los pilares del Decenio en la planificación local, contribuyendo a garantizar la permanencia y el autodesarrollo de las familias rurales. Por todo lo anterior, se evidencia la necesidad de recurrir a fuentes de información alternativas para la obtención de datos, lo que fundamenta la siguiente propuesta de indicadores estratégicos para la caracterización de la agricultura familiar.

La propuesta que se presenta se obtuvo a través de la creación de una tabla en aras de adquirir los datos de los tenedores de tierra y sus unidades de producción familiar en las 30 CCS del municipio estudiado. Los datos contenidos en los registros de asociados y los expedientes de los productores que manejan esas cooperativas son los siguientes: nombre y edad del tenedor; sexo del tenedor; tipo de tenencia -propiedad, usufructo, mixto-; área total; tipos de producciones físicas; año de adquisición de la tierra para la explotación agropecuaria; zona. Otros se pudieron adquirir en las asambleas de asociados debido a que las bases productivas no están obligadas a registrarlos: cantidad de miembros de la familia que viven en la finca, contando al tenedor; parentesco de los miembros que conviven en la finca con el poseedor; sexo y edad de cada uno de ellos; actividades complementarias que practican los miembros de la familia que conviven en la finca.

Con el análisis de estos datos, se construyeron las siguientes variables: Posible Reemplazo Familiar (PRF) (características); Índice de Reemplazo Familiar para tenedores de tierra asociados a CCS en el municipio; Ciclo de Vida Familia-Finca (CVF-F); composición y tamaño de la familia en unidad doméstica del tenedor.

Como unidad familiar de producción agropecuaria se analizó a todos los miembros de la familia que convivan en la finca, aunque en residencias separadas, se incluyó a los familiares que colaboran con este trabajo, aun cuando no residan allí. Se introduce el CVF-F basado fundamentalmente en: la edad del poseedor y de su descendencia (incluidos hijastros y adopciones, siempre que convivan en la finca); el tiempo en la finca, con la intención de incluir alternativas diferentes al tipo nuclear.

El PRF se obtuvo teniendo en cuenta tanto indicadores cualitativos, expresados en la opinión de los entrevistados, así como cuantitativos, determinados por la cantidad de hijos y demás familiares por edad que viven en la finca, excluida la ascendencia del poseedor, aunque labore en la finca. En el caso de los cónyuges se consideran siempre que el agricultor no tenga hijos en la finca o como mano de obra. Se incluyen a otros familiares siempre que sean menores que el poseedor y vivan en la finca.

La posibilidad de reemplazo familiar: existencia de al menos un miembro de la familia que continúe la actividad productiva como probabilidad de ocurrencia en el futuro. En cuanto a la calidad relativa a la probabilidad del reemplazo, se puede distinguir el tipo de involucramiento del posible relevo en la actividad productiva: 1) PRF pasivo: familiares menores de 18 o los que aún no se incorporan a esta actividad porque vivan o trabajen en otro lugar; 2) PRF activo: miembros que, en edad laboral, colaboran frecuentemente; 3) PRF potencialmente activo: menor de 18 años que colabora en la producción.

Se puede caracterizar al reemplazo en cuanto a su cantidad: reemplazo único: solo un miembro de la familia cumple los requisitos; reemplazo múltiple: más de un miembro de la familia cumple los requisitos, en este indicador es importante registrar su sexo.

De ahí, se calculó el Índice de Reemplazo Familiar para Tenedores de Tierra asociados a CCS en el municipio (IRFTT-CCS-M) y no para la familia en general, entendido como el porcentaje de productores que potencialmente poseen miembros de la familia como reemplazo para la continuidad de la actividad productiva.

Se introduce la siguiente fórmula (Batista Fonseca, 2021):

La composición de la familia se codifica en ocho tipos, a saber: 1) familia nuclear con hijos (matrimonio o unión de hecho con uno o más hijos); monoparental (uno de los cónyuges con sus hijos); 2) matrimonio o unión de hecho (una pareja); 3) extensa (incluye los anteriores siempre que existan otros familiares); 4) reconstruida con hijos propios e hijastros (pareja que conviva con al menos un hijo propio y un hijastro); 5) reconstruida con hijastros (pareja que conviva con al menos un hijastro); 6) compuesta (incluye los tipos anteriores siempre que exista al menos una persona sin relaciones de parentesco); se incorporó en la clasificación a: 7) "hogar unipersonal" (finca donde viva un solo miembro de la familia) y 8) "finca sin familiares" para incluir las fincas en las que no viva ningún familiar, incluido el poseedor.

Para el análisis del tamaño de la familia que vive en la finca se utilizan cuatro categorías: 1) "familias pequeñas" (uno a tres miembros), 2) "familias medianas" (cuatro a seis miembros), 3) "familias grandes" (siete y más miembros), 4) y se incluyó "no vive familia".

El ciclo de vida familia-finca es el curso de la vida en UFPA, como un proceso flexible con etapas tentativas en las que se toma en cuenta la composición familiar, la edad de los miembros, así como el tiempo de posesión de la finca. Para esta investigación, se construyó la clasificación de sus etapas con el propósito de combinar las etapas tradicionales, los tipos de familias existentes en la actualidad desde la intención de incluir alternativas diferentes al tipo nuclear y su relación con la finca (Tabla 1) (Batista Fonseca, 2021). Este proceso está estrechamente vinculado a la adopción de las disímiles estrategias de reproducción social que adoptan los productores familiares.

Tabla 1. Etapas del ciclo de vida familia-finca

Etapa

Definición y posibles situaciones

Inicia

Termina

I. Inicio

Finca que acoge la unión de dos personas sin hijos (matrimonio o unión de hecho, dos hermanos, tenedor y padres exceptuando las fincas que fueron heredadas).

Cuando se inicia la convivencia en la finca (tenedor menor de 60 años de edad y 10 en la finca).

Cuando llega el primer descendiente o persona de menor edad dependiente económicamente (menor de 18 años).

II. Demanda

Finca que acoge la unión de dos personas que tienen a su cargo la descendencia.

Cuando llega el primer descendiente o persona de menor edad dependiente económicamente (menor de 18 años).

Cuando al menos un descendiente o persona de menor edad alcanza los 18 años y colabora con las labores en la finca.

III. Crecimiento

Finca que acoge una unión de dos personas que reciben apoyo de la descendencia en/para las labores del campo.

Cuando todos los descendientes o personas de menor edad alcanzan los 18 años y colaboran con las labores en la finca

Tenedor que convive o no en la finca, con descendencia mayor de 18 años que no colabore en la finca.

IV. Dispersión
/Entrega

Finca que acoge a una unidad residencial con adultos mayores, emisora de miembros a otro lugar; o tenencia que acoge a la familia o la unión de personas que quedan a cargo, pues el tenedor de avanzada edad no convive en la finca; poseedor adulto mayor que no tuvo hijos y/o no cuenta con la cooperación familiar para los trabajos en la finca.

Tenedor mayor de 60 años de edad, conviva o no en la finca, con descendencia mayor de 18 años que no colabore en la finca.

Muerte del tenedor.

Fuente: Batista Fonseca (2021)

La concepción del ciclo de vida familiar que se propone puede extender su uso a otros productores familiares, si realizamos la analogía correspondiente entre el término "finca" con "huerto, patio, traspatio, empresa". Se utilizó para los familiogramas una simbología que incorpora la ubicación de la finca, que permite representar y ubicar de mejor manera la relación familia-finca (Figura 1).

Figura 1. Simbología utilizada para la construcción de los familiogramas
Fuente: Batista Fonseca (2021)

La consideración permanente de la equidad de género en cada uno de los análisis, que tome en cuenta el impacto de las decisiones tomadas para las mujeres y niñas, su posición y empoderamiento se entiende como relevante para la reproducción social.

La interpretación de los resultados documentales sugiere que, sin la integración de los indicadores propuestos, especialmente el CVF-F y el IRF, la planeación gubernamental corre el riesgo de caer en tratamientos indiferenciados. Por tanto, en este punto resulta pertinente incorporar la visión del Decenio para visibilizar a la familia como el eslabón básico para la resiliencia y la soberanía alimentaria en el contexto del país.

Análisis estadístico de los resultados esenciales y su importancia para la planeación del desarrollo agrario municipal. El caso del municipio de El Salvador

En la provincia de Guantánamo se encuentra El Salvador, municipio con una destacada historia dentro del movimiento campesino a nivel nacional. Los resultados obtenidos con la aplicación de las entrevistas estructuradas (Batista Fonseca, 2021) muestran diversas aristas y la diversidad que la agricultura familiar involucra y manifiesta.

La familia extensa (31,6 %) se ratificó como el modelo predominante y más eficiente para la reproducción social en el contexto estudiado, especialmente en zonas de montaña como Realengo 18, donde este tipo de familia garantiza la disponibilidad de fuerza de trabajo familiar en cultivos de alta demanda como el café. La prevalencia de familias extensas y nucleares (20 %) frente a un 14,8 % de hogares unipersonales subraya que la agricultura familiar en Cuba opera como un proyecto colectivo donde los lazos de parentesco se transforman en vínculos laborales estratégicos (Tabla 2). Dicha configuración respondió a la tesis de Chayanov (1974), quien sostiene que la unidad económica campesina no busca el lucro capitalista, sino un equilibrio entre las necesidades de consumo de la familia y el esfuerzo laboral de sus miembros para asegurar su propia subsistencia. No obstante, la existencia de un 10,1 % de fincas sin familiares residentes y un alto número de hogares unipersonales en La Escondida (56) señaló procesos de "descampesinización" silenciosa, donde ha impactado el cierre de instituciones de importancia para las familias. En esos casos, la unidad productiva sobrevive físicamente, pero pierde su núcleo social regenerativo, lo que demanda un acompañamiento universitario para la toma de decisores gubernamentales, la innovación social y la cohesión territorial.

Tabla 2. Tipología de composición familiar de las UFPA-CCS por zonas de El Salvador

Zona

Hogar Unipersonal

Nuclear con hijos

Monoparental

Extensa

Matrimonio o unión de hecho

Reconstituida

Compuesta

Finca sin familiar

Carrera Larga

77

151

40

165

83

25

2

34

Bayate

37

49

9

59

41

14

1

59

Realengo 18

45

54

17

157

39

8

3

36

La Escondida

56

35

11

76

37

11

0

17

Total

14,8 %

20 %

5,3 %

31,6 %

13,8 %

4,0 %

0,4 %

10,1 %

Fuente: Elaboración propia en SPSS 21

Asimismo, es notable cómo en este municipio prevalecen los pequeños productores, no solo en cuanto al área de la finca, sino también en cuanto a la cantidad de miembros que la ocupan, tendencia que se ratifica en esta localidad. Los resultados muestran su utilidad a partir de enriquecer el diagnóstico de la situación demográfica del municipio, cuando particulariza las características de este sujeto económico, en cuanto a su tamaño, composición y reemplazo, ello facilita la realización de acciones para incorporar a varios parientes, capacitarlos, motivarlos.

El predominio de unidades en las etapas de Crecimiento (40,2 %) y Dispersión/Entrega (38,6 %) revela una estructura agraria municipal envejecida pero consolidada en términos de posesión de la tierra. Resulta significativo que los usufructuarios representaron el 58,3 % del total, concentrándose mayoritariamente en la fase de Crecimiento (21 %), lo que sugiere que las políticas de entrega de tierras han sido efectivas para dinamizar unidades productivas con fuerza de trabajo activa. Aun así, la brecha informativa se agudiza al observar que un 11,7 % de los usufructuarios en etapa de Dispersión carecen de reemplazo familiar (Tabla 3), lo que sitúa a estas tierras en un estado de vulnerabilidad legal y productiva ante la posible extinción del usufructo por falta de continuidad generacional. Esta fragilidad en la fase final del ciclo coincide con lo planteado por Brossier et al. (1998), quienes advierten que la ausencia de seguridad sucesoria en la etapa de dispersión compromete la acumulación de patrimonio y la estabilidad del sistema explotación-familia. Esta "metamorfosis" de la unidad familiar, donde la propiedad privada muestra mayor resiliencia sucesoria que el usufructo, exige políticas de seguridad social y sucesorias que reconozcan la especificidad de la agricultura familiar más allá del título legal.

Tabla 3. Distribución de la tenencia de la tierra según las etapas del CVF-F

Tipo de tenencia de la tierra

Inicio

Demanda

Crecimiento

Dispersión/Entrega

Total (%)

Propietario (Sí PRF)

0,7 %

3,4 %

18,1 %

10,6 %

32,7 %

Propietario (No PRF)

0,3 %

0 %

0 %

6,1 %

6,4 %

Usufructuario (Sí PRF)

2,8 %

11 %

21 %

11,8 %

46,6 %

Usufructuario (No PRF)

2,2 %

0,3 %

0 %

9 %

11,7 %

Mixto (Sí PRF)

0 %

0,3 %

1,1 %

1 %

2,4 %

Mixto (No PRF)

0,1 %

0 %

0 %

0,1 %

0,1 %

Total

6,1 %

15,1 %

40,2 %

38,6 %

100 %

Fuente: Elaboración propia en SPSS 21

La determinación de la atención requerida por zonas es una ventaja que ofrece este análisis: Plan Turquino, se manifiestan nada satisfechos en cuanto al mal estado de los viales y el transporte. La transformación o cierre de escuelas y centros de salud agravaron esta situación, pues ahora muchos deben trasladarse a largas distancias para acudir a ellas, ello indica la necesidad de adoptar acciones para minimizar los efectos negativos asociados al abandono de las fincas. En la zona de La Escondida y Realengo 18 muestran mayor insatisfacción respecto a la mayoría de los aspectos. Sin dudas, las condiciones de la zona de Carrera Larga son las mejores, ello explica su primacía en cuanto a la cantidad de tenedores, así como, los que tienen PRF en la etapa de Dispersión/Entrega. La Zona de Bayate merece especial atención, pues los números apuntan al predominio de los productores que están en la etapa de Dispersión/Entrega y actualmente no cuentan con reemplazo familiar. Las zonas de Bayate y Realengo 18 presentan el reemplazo más envejecido, por su parte, la zona de Carrera Larga posee el relevo más joven, se distinguen, además, por el mayor tiempo de vida en la finca. Lo anterior coincide con los niveles de satisfacción por zonas.

La disponibilidad de estos datos eleva el conocimiento para la toma de decisiones diversas que puede convertirse en freno a las visiones homogeneizantes, espontáneas e improvisadas en el tratamiento de sus necesidades, intereses y particularidades, a partir de tomar en cuenta, entre otros, los hallazgos sobre el ciclo de vida familia-finca. El CVF-F mediatiza todas las estrategias de reproducción social de las UFPA y los procesos de producción agropecuaria que realizan, por tanto, si se procura preservar a este sujeto hacia el desarrollo agrario, la atención y el acompañamiento coordinado es una tarea impostergable para los gestores del desarrollo municipal, incluidas todas las instituciones y las organizaciones asociadas al sector.

Se identifica la necesidad de planificar la asistencia educativa y de salud dirigida a la formación del reemplazo con calidad, sobre todo en zonas donde este es menor de 20 años de edad, y donde sea mayor de 40 años de edad. Cuidar la realización eficaz del proceso perteneciente a la última etapa del CVF-F relativo a la entrega y continuidad, así como la fase de Demanda y Crecimiento que permita formar los relevos que se necesitan, con acciones para su conservación e incentivar el inicio de otros CVF-F con éxito. Actualizar la Estrategias de Desarrollo Municipal hasta el 2030 que tenga en cuenta estos resultados, al tiempo que promueva la creación de espacios protegidos para este actor con la participación equitativa e inclusiva, complementación y respeto hacia la naturaleza, constituye un camino por el cual se puede avanzar.

Por otro lado, los datos confirman una marcada asimetría de género tanto en la titularidad actual como en la proyección sucesoria, donde el 81,7 % de los tenedores son hombres. La lógica de estructuración sucesoria tiende a reproducir el modelo patriarcal: los poseedores varones proyectan su reemplazo predominantemente en descendientes masculinos (44,3 % del total general), mientras que las mujeres propietarias también muestran una tendencia a legar a varones (79 % de sus casos) (Tabla 4). Esta trayectoria de absorción masculina se debe, en parte, a que los padres compulsan a las hijas a estudiar profesiones ajenas al sector agropecuario, fomentando su migración hacia áreas urbanas. Como señalan Deere y León (2000), la persistencia de una "herencia masculina preferencial" constituye una barrera estructural para la equidad de género, limitando el acceso de las mujeres a la propiedad de la tierra y a la toma de decisiones en el ámbito rural. El hecho de que solo el 25,8 % de los reemplazos potenciales sean mujeres evidencia una barrera cultural persistente que limita el empoderamiento femenino en la gestión directa de las UFPA, a pesar de que el nuevo Código de las Familias y la Ley SSAN promueven la equidad en el acceso a recursos.

Tabla 4. Caracterización del reemplazo familiar según el sexo y tipo de tenencia

Sexo del PRF

Propiedad (tenedor M)

Propiedad (tenedor F)

Usufructo (tenedor M)

Usufructo (tenedor F)

Mixto (tenedor M)

Mixto (tenedor F)

Total

Masculino

58 %

79 %

48 %

71 %

78 %

0 %

810

Femenino

24 %

11 %

31 %

17 %

19 %

0 %

374

Sin reemplazo

18%

10 %

21 %

13 %

3 %

100 %

264

Total

438

129

749

95

36

1

1448

Fuente: Elaboración propia en SPSS 21

Asimismo, destacan los poseedores del sexo masculino principalmente entre 51 y 60 años de edad, característica que se replica en el sexo en los posibles reemplazos, con una tendencia a su reproducción. En el caso de las tenedoras que no poseen relevo destacan las propietarias, esto las ubican en una situación de vulnerabilidad social e indica la desintegración de este grupo. Las mujeres también tienden a la sucesión masculina, en ellas son exiguos los indicios de trayectorias de absorción femenina o trayectorias femeninas de retorno.

Especialmente en las estrategias de desarrollo municipal, estos resultados establecerían mejores condiciones para implementar el Código de las Familias, la Ley SSAN, el Programa Nacional para el adelanto de las Mujeres (Presidente de la República de Cuba, 2021), las medidas dedicadas al sector agropecuario, e incorporaría, de mejor manera, las acciones que a nivel mundial se realizan por el Decenio antes mencionado.

El análisis territorial revela una correlación directa entre la estructura de oportunidades de la zona y la estabilidad del reemplazo familiar. Carrera Larga (llano) presenta los indicadores de reemplazo más robustos (17,10 % en Crecimiento), favorecida por una mejor infraestructura vial y acceso a servicios que minimizan el incentivo migratorio. En contraste, la zona de Bayate (montaña) exhibe un equilibrio crítico en la etapa de Dispersión/Entrega, donde la proporción de familias con reemplazo y sin él es idéntica (4,10 %), reflejando el impacto negativo del cierre de escuelas y consultorios rurales en la permanencia de los jóvenes (Tabla 5). Este fenómeno valida la teoría de Kaztman (1999) sobre el impacto de la "estructura de oportunidades", donde el aislamiento físico y la carencia de servicios públicos actúan como determinantes negativos que fuerzan a las familias a la migración definitiva en lugar de relevo generacional.

Tabla 5. Probabilidad de reemplazo por etapas del CVF-F y zonas geográficas

CVF-F (Reemplazo)

Carrera Larga

Bayate

Realengo 18

La Escondida

Inicio (Sí / No)

1,90%/1,50%

0,50%/0,30%

0,80%/0,40%

0,30%/0,60%

Demanda (Sí / No)

7,20%/0,10%

2,40%/0,10%

3,00%/0%

2,10%/0,20%

Crecimiento (Sí/ No)

17,10%/0%

7,10%/0%

9,90%/0%

6,10%/0%

Dispersión (Sí / No)

8,20%/3,90%

4,10%/4,10%

7,10%/3,60%

4,00%/3,50%

Fuente: Elaboración propia en SPSS 21

El cálculo del Índice de Reemplazo Familiar para tenedores de tierra en el municipio, inédito para este sujeto, es un resultado de importancia para la planificación municipal. En el municipio estudiado se obtuvo el 82%, número considerable, aunque no llega al total. El dato permite realizar comparaciones entre municipios y la evaluación por períodos para determinar su variación (aumenta, se mantiene o disminuye) y, en consecuencia, valorar las acciones que se han realizado como un indicador de impacto. Aumenta el reconocimiento social y la visibilidad a la labor que realizan las UFPA-CCS como sujetos esenciales para el desarrollo local y la creación de mentalidades de productores respecto a una actividad considerada priorizada para la seguridad nacional.

Constituyen elementos a tomar en cuenta incluso en las estrategias de comunicación rural, ya sea como parte de la labor de responsabilidad social de las entidades, como por los gobiernos locales. La solicitud de estudios científicos al respecto posibilita el mejor desempeño en sus funciones a partir de identificar insuficiencias. La divulgación de este resultado propicia la reducción del tiempo para futuras investigaciones, y la incursión de nuevos investigadores y estudiantes universitarios en la temática.

Propuesta para el acompañamiento de la Universidad al Gobierno, medidas a considerar

La propuesta de acompañamiento universitario se estructura a partir de la adaptación funcional de los siete pilares del Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar (2019-2028), los cuales convergen con las metas transversales de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Estas medidas, sistematizadas y contextualizadas en la tabla 6, se fundamentan en la consolidación de alianzas estratégicas multiactorales y multinivel, esenciales para la operatividad de las políticas públicas en el territorio. Se prioriza la sinergia institucional con las Comisiones Municipales de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional, responsables de la implementación de la Ley SSAN, así como la articulación directa con los gestores del Sistema Alimentario Local. Este enfoque de gobernanza colaborativa busca integrar el conocimiento científico con la gestión gubernamental, garantizando que el diseño de las estrategias locales reconozca a la agricultura familiar como el eslabón dinamizador para la resiliencia y la soberanía alimentaria en el contexto municipal.

Tabla 6. Propuesta de acompañamiento universitario para incorporar el enfoque de la agricultura familiar relativo a dicho Decenio en la proyección del desarrollo local sostenible

Pilar del Decenio

Resultado y producto

Medidas de acompañamiento universitario (alianzas estratégicas)

Indicadores

Objetivos 2030

1. Entorno político propicio

Información fáctica y marcos normativos fortalecidos.

Sistematización de evidencias y monitoreo multidimensional: Conformar grupos científicos multidisciplinarios para la caracterización de la heterogeneidad de la agricultura familiar en Cuba, promoviendo un constructo teórico-metodológico inclusivo que visibilice sus diversas configuraciones en las estrategias de desarrollo local. Promover la producción científica, elaboración de proyectos y la realización de eventos científicos con esta temática. Creación de repositorios científicos y sistemas de indicadores (multidimensionales, inclusivos y participativos) para la gestión de políticas públicas. Implementación de plataformas de inteligencia, herramientas de análisis multivariado y cartografía digital para el seguimiento geoespacial de la agricultura familiar.

Porcentaje de municipios con sistemas de gestión de datos y observatorios operativos.

100% de los programas municipales ajustados.

2. Jóvenes y sostenibilidad generacional

Relevo generacional asegurado en las unidades familiares.

Gestión estratégica de la sucesión familiar: Caracterización sociodemográfica y cálculo del IRF por municipio y zonas. Diseño de trayectorias formativas curriculares y de posgrado que incentiven el liderazgo juvenil y la permanencia en el entorno rural mediante la innovación tecnológica. Elaboración y acompañamiento a la implementación de propuestas para el aseguramiento del relevo generacional en la agricultura familiar.

Número de estrategias locales con indicadores de éxito sucesorio, IRF calculado y tasas migratorias valoradas por zonas con representatividad de la agricultura familiar.

100% de las carreras y municipios.

3. Equidad de género

Liderazgo y empoderamiento de la mujer rural.

Gobernanza con enfoque de género y corresponsabilidad: Investigación-acción participativa para el diseño de políticas de cuidados y superación del perfil productivo femenino. Fortalecimiento de la comunicación rural con enfoque de género y campañas de comunicación estratégica sobre derechos económicos y reproductivos.

Número de estrategias de desarrollo local con acciones de equidad y prevención de la violencia.

100% de los municipios.

4. Organizaciones de la agricultura familiar

Capacidades organizativas y de gobernanza fortalecidas.

Fortalecimiento del capital social y asociativo: Asesoría técnica en gestión de contratos, toma de decisiones inclusivas y digitalización de las organizaciones base. Gestión del conocimiento sobre riesgos informados, resiliencia climática y detección de vulnerabilidades sociales en asentamientos rurales.

Porcentaje de organizaciones con programas de desarrollo fortalecidos y conectividad TIC.

100% de las organizaciones agropecuarias.

5. Inclusión socioeconómica y resiliencia

Bienestar multidimensional y viabilidad económica.

Ingeniería financiera y optimización de medios de vida: Realización de estudios de factibilidad, gestión de riesgos de desastres y análisis de encadenamientos productivos territoriales. Asesoramiento para la reanimación de servicios públicos e infraestructura esencial en zonas de ruralidad basado en diagnósticos científicos.

Número de municipios con estudios de factibilidad e inversiones sociales ejecutadas.

100% de los asentamientos identificados.

6. Sostenibilidad ante el cambio climático

Sistemas alimentarios resilientes y sostenibles.

Innovación agroecológica y transferencia tecnológica: Capacitación técnica avanzada en prácticas de producción diversificadas, reducción de insumos externos, agroecología y mitigación climática. Acompañamiento en el diseño de infraestructuras para el acceso a mercados locales inclusivos y estrategias de valor añadido.

Número de municipios con prácticas de agricultura sostenible y acceso a mercados mejorados.

100% de los productores locales y estrategias de desarrollo.

7. Multidimensionalidad y cultura

Desarrollo territorial y salvaguarda del patrimonio.

Innovación social y cohesión territorial: Estudios sobre estrategias de reproducción social para visibilizar buenas prácticas. Promoción de sinergias intersectoriales (bioeconomía circular), así como, la salvaguarda y valorización del patrimonio cultural tangible e intangible del agricultor familiar con transferencia intergeneracional de saberes a través del fomento de intercambios horizontales y la comunicación rural.

Porcentaje de municipios con programas que integran la identidad cultural y sinergias económicas.

100% de los municipios.

Fuente: Elaboración propia

El presente estudio es un esfuerzo para contribuir a llenar el vacío en torno al análisis de los procesos de diferenciación campesina que permita el diseño de políticas públicas y programas de desarrollo coherentes con la disponibilidad de relevo generacional, desde la comprensión de la dinámica interna de las unidades productivas. Asimismo, incorpora acciones en apoyo a un sujeto de importancia para el desarrollo a partir del acompañamiento de la Universidad a la gestión del Gobierno en sintonía con el Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar.

A partir del análisis realizado se puede concluir que, la implementación de indicadores sociodemográficos estratégicos, se valida como una herramienta técnica fundamental para superar la brecha informativa crítica y reconocer legal y estadísticamente a la familia como actor relevante para la producción agropecuaria en Cuba. Estos instrumentos permiten transitar de visiones estandarizadas a una planificación fáctica que visibiliza la heterogeneidad de las unidades familiares y tributa a la prevención del riesgo de "descampesinización" silenciosa detectado en zonas de vulnerabilidad. Asimismo, el acompañamiento universitario, estructurado a partir de los siete pilares del Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar, se ratifica como una medida de gestión del conocimiento pertinente para institucionalizar este enfoque dentro de las estrategias de desarrollo local. Esta sinergia entre academia y gobierno asegura que las políticas públicas no solo respondan a urgencias productivas, sino que se articulen con marcos normativos vigentes, garantizando la sostenibilidad generacional, la equidad de género y la resiliencia de los sistemas alimentarios locales.

Las medidas que se proponen se dirigen a lograr desde la Universidad y su encargo, incorporar el enfoque de agricultura familiar en la planeación del desarrollo local e impactar en este de manera eficiente. En la planeación donde estén ausenten estos análisis, resulta improbable una gestión orientada a satisfacer las necesidades de las UFPA vinculadas con su reproducción social, proceso de importancia para la seguridad alimentaria y nacional.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Conflicto de intereses

La autora declara no tener conflictos de intereses.

 

Contribución de los autores

Sucel Batista Fonseca realizó la redacción del manuscrito y aprueba la versión finalmente remitida.

 


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