Cooperativismo y Desarrollo, enero-abril 2021; 9(1), 137-154

 

La cooperación comercial entre Cuba y China. Perspectivas actuales para el desarrollo sostenible de estas naciones

 

Trade cooperation between Cuba and China. Current perspectives for the sustainable development of these nations

 

Cooperação comercial entre Cuba e a China. Perspectivas atuais para o desenvolvimento sustentável destas nações

 

Bowen Ding1; Soleidy Rivero Amador2

1 Universidad de Estudios Internacionales de Beijing. China.
https://orcid.org/0000-0002-9447-8405
belen_2006@163.com

2 Universidad de Pinar del Río "Hermanos Saíz Montes de Oca". Pinar del Río. Cuba.
https://orcid.org/0000-0001-9015-4748
soly@upr.edu.cu

 

Recibido: 15/11/2020
Aprobado: 9/03/2021


RESUMEN

En un contexto de reconfiguración del orden internacional, emerge China con una política más abierta y pragmática. En la última década, se incrementan sus relaciones comerciales y de colaboración, sobre todo con América Latina y el Caribe. En este periodo, China y Cuba han establecido una estrecha cooperación sobre la base de sus valores compartidos y percepción de los asuntos nacionales e internacionales, más allá de sus afinidades ideológicas. En este artículo, se esclarecen determinadas cuestiones relacionadas con la situación actual de las relaciones China-América Latina y el Caribe, con énfasis en Cuba. Se realiza un análisis cualitativo de la problemática mediante la revisión bibliográfica de literatura científica y de fuentes oficiales de información, utilizando la técnica del Análisis Documental. Con el objetivo de analizar las relaciones comerciales chino-cubanas, resulta necesario el estudio del contexto sociopolítico de estas naciones y sus características específicas. El estudio logra abordar las dinámicas de estas relaciones de cooperación en el contexto internacional actual, así como establecer una mirada al devenir de las relaciones económicas China-Cuba. Se evidencia que los dos países tienen ante sí desafíos que exigirán grandes esfuerzos para estimular las inversiones conjuntas, avanzar en el dominio de las realidades mutuas, en la preparación y la profesionalidad de los factores que intervienen en los arduos procesos de negociación en un ambiente en constante cambio.

Palabras clave: cooperación; Cuba; China; comercio; América Latina y el Caribe


ABSTRACT

In a context of reconfiguration of the international order, China emerges with a more open and pragmatic policy. Its trade and collaboration relationships have increased, over all with Latino-America and The Caribbean in the last decade. In this period, China and Cuba have established a close cooperation on the base of their shared values and perception on national and international issues, beyond their ideological affinities This article clarifies certain issues related to the current situation of China-Latin America and the Caribbean relations, with emphasis on Cuba. It is carried out a qualitative analysis of the matter through a bibliographic review of the scientific literature and the information official sources, using Documentary analysis technique. With the objective of analyzing Chinese- Cuban trade relationships, it is necessary the study of these nations sociopolitical context and their specific features. The study covers the dynamics of these cooperation relationships in the present international scene, as well as sets a look at the evolution of China-Cuba economical relationships. It is evident that both countries have to face challenges that demands big efforts to encourage joint investments, advance in the mutual realities dominion, in the training and professionalization of the factors that intervene in the negotiation arduous process in a constant changing environment.

Keywords: cooperation; Cuba; China; trade; Latin America and the Caribbean


RESUMO

Num contexto de reconfiguração da ordem internacional, a China emerge com uma política mais aberta e pragmática. Na última década, as suas relações comerciais e de colaboração têm aumentado, especialmente com a América Latina e as Caraíbas. Neste período, a China e Cuba estabeleceram uma estreita cooperação com base nos seus valores comuns e na percepção dos assuntos nacionais e internacionais, para além das suas afinidades ideológicas. Este artigo lança luz sobre certas questões relacionadas com a situação actual das relações China-América Latina e das Caraíbas, com ênfase em Cuba. Uma análise qualitativa do problema é realizada através de uma revisão bibliográfica da literatura científica e de fontes oficiais de informação, utilizando a técnica de Análise Documental. A fim de analisar as relações comerciais China-Cuba, é necessário estudar o contexto sócio-político destas nações e as suas características específicas. O estudo consegue abordar a dinâmica destas relações de cooperação no actual contexto internacional, bem como estabelecer um olhar sobre a evolução das relações económicas China-Cuba. É evidente que os dois países enfrentam desafios que exigirão grandes esforços para estimular investimentos conjuntos, para avançar no domínio das realidades mútuas, na preparação e no profissionalismo dos fatores envolvidos nos árduos processos de negociação num ambiente em constante mudança.

Palavras-chave: cooperação; Cuba; China; comércio; América Latina e Caraíbas


 

INTRODUCCIÓN

A finales del siglo XX, China comenzó su estrategia diplomática fundada en modelos de cooperación bilateral y multilateral en Asia y en otras regiones del mundo, con el fin de expandir su presencia y desarrollar su economía. Por ello, su política exterior se cimentó en el discurso de la paz y la seguridad, aunque, por otro lado, esta respondió a la necesidad de aminorar la cruzada mediática iniciada por Estados Unidos y seguida de países occidentales en torno a la supuesta "amenaza china" que representaba el ascenso económico, político, militar y cultural de ese país asiático (Portador García & Solórzano Tello, 2019).

Durante los últimos 15 años, las relaciones entre América Latina y el Caribe (ALC) y China vienen mostrando un acelerado crecimiento en las áreas comercial y financiera, así como también en los vínculos políticos, culturales, de educación y de seguridad. De ese modo, ALC encontró un nuevo mercado para sus exportaciones que le permitió obtener importantes ingresos y la República Popular China obtuvo materias primas que necesitaba para su vertiginoso crecimiento y mercado para su producción manufacturera. Estas relaciones se han caracterizado esencialmente en la complementariedad económica existente entre ambas partes y, desde el punto de vista político, la convergencia de intereses esenciales. Estos han sido factores que han influido en las relaciones complejas y controvertidas de estas regiones (Legrá Brooks, 2020).

En la literatura científica, pueden consultarse enfoques que caracterizan las relaciones entre China y ALC desde diversos criterios favorables o desfavorables. Al respecto, se puede resaltar que estas relaciones se han caracterizado como nuevas relaciones de cooperación Sur-Sur, en las que predomina la asistencia recíproca entre países y la simetría en la construcción común de una agenda para la superación de las problemáticas del subdesarrollo. Prevalecen los beneficios que han traído a estas regiones, pero tanto China como América Latina y el Caribe deben enfrentar importantes desafíos (Portador García & Solórzano Tello, 2019).

Es importante aclarar que la región latinoamericana tiene ante sí el mayor reto, no solo que ha resultado menos favorecida, sino que es la máxima responsable de lograr armonía resultante de esta cooperación económica. China ha mostrado que posee una estrategia a largo plazo hacia ALC bien definida, que responde a sus intereses nacionales. ALC, sin embargo, no tiene una estrategia regional para enfrentarse al gigante asiático y aprovechar sus beneficios y, en la mayoría de los casos, los países de la región no poseen una política de cooperación con China que les permita evitar y corregir las deformaciones resultantes. Es evidente que China no es el problema de ALC; la región no puede esperar que un actor externo resuelva sus problemas y debe tomar conciencia de sus puntos débiles para actuar sobre ellos con el fin de aprovechar las ventajas que se le presentan (Molina Díaz & Regalado Florido, 2017).

En este escenario, Cuba ha demostrado ser un país con una política exterior global y estratégica que demuestra que países pequeños pueden no solo participar, sino incluso moldear la agenda internacional frente a sus desafíos. La mayor de las Antillas ha tenido un papel destacado en la cooperación Sur-Sur y, en su resistencia ante la superpotencia estadounidense, se ha destacado en sus principios de política exterior, entre ellos: el antimperialismo, la autodeterminación, la solidaridad y la justicia internacional (Romero, 2017).

Desde el punto de vista histórico, Cuba fue el primer país del hemisferio occidental en establecer relaciones diplomáticas con China. Cuando triunfó la Revolución Cubana en 1959, las relaciones entre China y la Unión Soviética estaban en conflicto, lo cual afectó el desarrollo de las relaciones chino-cubanas. La situación apenas había cambiado hasta principios de la década 90 con la implosión de la URSS. Con la visita histórica del entonces presidente chino Jiang Zemin a la isla caribeña en 1993 y la visita del Comandante en jefe Fidel Castro a China en 1995, las relaciones bilaterales abrieron una nueva página. Se puede decir que los dos países comparten criterios similares en muchos asuntos internacionales y tienen una amistad larga y tradicional.

La cooperación comercial entre ambas partes es imprescindible para profundizar aún más en las relaciones amistosas entre los dos países y promover el desarrollo económico común. Los intercambios comerciales entre Cuba y la República Popular China datan de la década 60 del siglo pasado. En la actualidad, China es el segundo socio comercial más grande de Cuba y esta es el mayor socio comercial del país asiático en el Caribe, pero con un volumen comercial total no satisfactorio. Este artículo tiene el propósito de analizar las relaciones comerciales chino-cubanas mediante un estudio bibliográfico. Se utiliza el análisis documental de fuentes oficiales para abordar los factores principales que obstaculizan la cooperación comercial entre Cuba y China y poder distinguir las principales perspectivas futuras de dicha cooperación.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

La presente investigación utiliza la técnica de Análisis Documental para describir el panorama actual de la cooperación internacional entre China y Cuba, con énfasis en las relaciones comerciales en el periodo 1999-2017. Además, se abordan los matices de la cooperación entre estos dos países, en el contexto de la cooperación China-América Latina y el Caribe.

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Breves apuntes de la colaboración China-América Latina y el Caribe en el contexto actual

Las relaciones económicas entre China y ALC han sido caracterizadas mediante la incidencia de tres canales fundamentales: Comercio, Inversión Extranjera Directa y construcción de infraestructura. El comercio de bienes entre China y ALC ha crecido dramáticamente en los últimos diez años a más de 300 mil millones de dólares en 2018. Esto ha hecho de China el mercado de exportación más importante para Sudamérica y el segundo para ALC en su conjunto, mientras que ALC es el cuarto sociocomercial de China (Ray & Wang, 2019; Salazar Xirinachs, 2020).

El presidente Xi Jinping anunció la estrategia en materia internacional, adoptada por su país desde el 2013, al expresar en su informe al Congreso Nacional del Partido Comunista Chino (2017): "China ha experimentado un aumento de su capacidad internacional para influir y moldear el sistema de gobernanza global" …"en 2050 se erigirá entre todas las naciones del mundo".

La proyección estratégica del quinquenio 2018-2022 proyecta una China que, en el ámbito internacional, apuesta hacia el protagonismo, segura de sí misma, sin dudas de hacer uso de la presión diplomática, el poder económico y el poder blando para lograr sus objetivos. La atención diplomática China en el inicio de este quinquenio ha estado centrada en la iniciativa "Una Franja, Un Camino", también conocida como "la Nueva Ruta de la Seda" (NRS). La misma comprende una franja terrestre (que se extiende a lo largo de seis corredores) y una ruta marítima (que corre a lo largo de los mares del Este y Sur de la China, el Estrecho de Malaca y el Océano Índico, bifurcándose luego hacia el este de África y hacia los mares Rojo y Mediterráneo) (Laufer, 2020; Malena, 2020).

Este mega-emprendimiento consiste en promover el comercio y la construcción de infraestructura a lo largo de Asia, Europa, África y América Latina. No tiene plazos de culminación y se apoya financieramente en el "Banco Asiático para Inversión en Infraestructura" (BAII) y el "Fondo de la Ruta de la Seda", establecidos por China en los años 2014 y 2015 respectivamente. Ambas instituciones cuentan con fondos disponibles de 100 mil millones de dólares y 40 mil millones de dólares respectivamente (Asian Infrastructure Investment Bank, 2017).

En este contexto, si bien ALC es parte de la periferia lejana de China, se ha convertido en un área relevante de la gran estrategia para Beijing. En un contexto de puja hegemónica global, este subcontinente se ha convertido en un espacio geoestratégico de relevancia para la relación bilateral hacia esferas diplomáticas, económicas, educativas, culturales y científicas. En los últimos diez años, los socios más importantes de China en América Latina son, en orden de importancia: Brasil, México, Chile, Argentina, Perú, Venezuela, Panamá, Colombia, Costa Rica y Cuba (Bravo, 2020). El impacto que ha tenido esa gran estrategia en las relaciones bilaterales de China con estos países puede sintetizarse de la siguiente manera (Malena, 2020; Yu, 2016):

  1. en materia política, se contó con un actor que contribuyó con mitigar la preeminencia estadounidense
  2. en materia económica, se diversificaron los socios internacionales
  3. en materia científico-técnica, se renovaron las fuentes de transferencia tecnológica, aunque no se haya logrado agregar suficiente valor a la producción local
  4. y en materia cultural, se accedió al conocimiento de una civilización

Los estados caribeños han recibido favorablemente la presencia china en una colaboración sobre la base de los principios de igualdad y respeto mutuo. Aunque este país se considera en vías de desarrollo, juega el rol de una gran potencia. China ofrece al Caribe una ayuda para el desarrollo, que otorga atractivos préstamos y paquetes de financiamiento, que se enfocan en áreas prioritarias para el Caribe como la construcción de infraestructuras, la explotación energética y mineral, el transporte, el turismo y la utilización de tecnologías que respetan el medioambiente. El Gigante Asiático ofrece un paradigma de desarrollo alternativo y cuenta con el potencial para cambiar el orden internacional actual. La distancia geográfica, histórica y cultural que existe entre este país y los estados caribeños ha actuado a nivel subjetivo, al condicionar la forma en que los caribeños perciben como nuevas las relaciones con China, lo cual favorece su profundización (Legrá Brooks, 2020).

En el contexto actual de un mundo afectado por una situación epidemiológica desfavorable, se impone el concepto de "Diplomacia en la Salud Global", que desde el 2007 se ha venido debatiendo en al ámbito académico y político, a partir de la "Iniciativa de Salud Global". Este evento fue convocado en la ciudad de Oslo por los ministros de exteriores de Brasil, Francia, Indonesia, Noruega, Senegal y Tailandia con el objetivo de lograr que la política exterior tome en consideración las cuestiones que hacen a la salud global, más allá de emergencias o crisis sanitarias. En el enfrentamiento a la COVID-19, la experiencia ha demostrado que países con voluntad política, integración de sectores, organismos e instituciones, tienen más éxitos que países que no tienen esos atributos y donde predominan intereses mercantilistas en el sector de la salud pública (Gorriti, 2020).

"La COVID-19 no debería ser considerada un hecho fortuito, aislado, exclusivamente sanitario y sin consecuencias futuras" (Díaz-Canel Bermúdez & Núñez Jover, 2020). Vale la pena preguntarse: ¿Cómo se comportará la cooperación entre las naciones ante este fenómeno más duradero que algo simplemente coyuntural? Tal como afirma Gorriti (2020), en lugar del repliegue soberano de cada estado sobre sí mismo, seguramente germinarán nuevas formas de cooperación entre estos, así como la instalación de nuevos marcos ideológicos y de políticas económicas comunes. No deberán desaparecer las dinámicas asimétricas que han adoptado históricamente las relaciones entre países centrales y periféricos, pero sí resurgirán nuevas formas de codependencia y colaboración entre países más allá de su forma de organización social o tipo de ideología. En esencia, se puede afirmar que la pandemia de COVID-19 es otro catalizador que muestra que el modelo de la globalización neoliberal no es sostenible ni a nivel ecológico ni a nivel social. Se precisa de generar nuevas formas de colaboración entre las sociedades que logren potenciar al conjunto global, en lugar de disminuirlo y empobrecerlo; en esta tarea, los gobiernos tienen un rol fundamental (Díaz-Canel Bermúdez & Núñez Jover, 2020).

En este escenario, Cuba y China han promovido la "Diplomacia de la Salud Global" como una de las estrategias de política exterior (Tcyganova, 2020; Xiao Ya, 2017). En el plano histórico, económico y político, los dos países poseen puntos e intereses comunes: arrastran las secuelas heredadas del colonialismo, comparten los objetivos de ser países en vías de desarrollo, enfrentados a la tarea de fomentar la economía nacional y mejorar el nivel de vida de los dos pueblos, coinciden en trabajar por un orden social interno e internacional estable y libre de conflictos, se afanan por fortalecer la cooperación económica y tecnológica sobre la base de las ventajas mutuas.

En esencia, no es solamente el desarrollo del Sistema Social Socialista el que une estas dos naciones (León Ortega, 2020). En varios espacios comunes de cooperación e interacción, las partes han reafirmado su compromiso con los valores comunes y han discutido las perspectivas bilaterales, con la intensificación de la cooperación en el campo de la educación y las tecnologías de información (Regalado Florido, 2018). Esta cooperación se basa en principios, tales como: el desarrollo de industrias, el comercio abierto y el desarrollo cultural e intelectual de los países. Este último promulga el deseo de ambas partes, de compartir su experiencia en el desarrollo de nuevas tecnologías y colaborar en el uso y desarrollo del potencial intelectual (León Ortega, 2020).

La cooperación de estos dos países se destaca en la firma de acuerdos, en diversas áreas, por ejemplo, las finanzas, la biotecnología, la agricultura, la infraestructura y las fuentes de energía renovable. Además, China ha aprobado diversos préstamos a Cuba para la modernización de infraestructuras y, a pesar del pequeño número de empresas comunes, el país asiático tiene la intención de invertir en proyectos de turismo y agricultura. Tan solo una relajación de sanciones y un levantamiento parcial del embargo económico sentaría las bases para un número ilimitado de proyectos de empresas chinas en Cuba. La Isla tiene una ubicación importante porque está en el cruce de América del Norte, Central y del Sur, además, tiene los cinco mejores puertos del Caribe; estos dos aspectos constituyen factores positivos en la selección de Cuba, por el gobierno chino para desarrollar la cooperación económica (Caetano & Sanahuja, 2019).

Análisis de los flujos comerciales entre Cuba y China, en el contexto de América Latina y el Caribe. Algunos obstáculos relevantes

China es un país que tiene superávit en su relación con el mundo, pero los intercambios con América Latina y el Caribe son diferentes. Desde que China ingresó en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001, el comercio con la región aumentó considerablemente, con una ligera caída en 2009 debido a la influencia negativa de la crisis internacional (ver gráfico 1).

Gráf. 1 - Flujos comerciales ALC-China (expresados en miles de millones USD)
Fuente: Elaboración propia según datos del Buró Nacional de Estadística de China

Entre 1999 y 2002 China mantenía un pequeño superávit y entre 2003 y 2010 el superávit pasó a la parte de América Latina y el Caribe. Y en la última década, con el avance en la ciencia y la tecnología de China y el desarrollo de nuevas industrias, China exporta más productos industriales de alta gama a América Latina y el Caribe, ha tenido un superávit anual de aproximadamente 100 mil millones y la exportación de la región a China es, en su mayoría, de materias primas.

Dentro de América Latina y el Caribe, se observa un giro a la derecha en general. Países como Brasil, Argentina, Chile, Perú, Colombia tienen gobiernos conservadores. Además, Panamá y El Salvador establecieron relaciones diplomáticas con China hace poco, cambiaron de presidente recientemente y los recién subidos al poder muestran una clara actitud pro Estados Unidos. Venezuela está cruzando momentos muy difíciles al igual que Bolivia. El presidente Moreno de Ecuador no es tan izquierdista como su antecesor. En este contexto, Cuba, como país socialista, tiene un sentido muy especial para China, por lo que las relaciones bilaterales esperan un fortalecimiento importante para el destino económico de estas dos naciones.

Cuba y China firmaron acuerdos comerciales en la década 60 y el desarrollo del comercio bilateral fue relativamente estable hasta finales de los años 80. La desintegración de la Unión Soviética y los cambios drásticos en Europa del Este dieron un golpe a la economía cubana y el comercio chino-cubano comenzó a declinar.

En el 2006, el volumen del comercio bilateral se duplicó, pero el valor absoluto se mantuvo bajo. Seguidamente, en el 2009, afectado por la crisis financiera, el comercio bilateral tuvo una recaída. En los siguientes gráficos 2 y 3, se observan las cifras generales de los flujos comerciales entre Cuba y China.

Gráf. 2 - Flujos comerciales Cuba-China (expresados en millones USD)
Fuente: Elaboración propia según datos del Buró Nacional de Estadística de China

Según el gráfico 2, en cuanto al balance comercial de China con Cuba, la primera mantiene un superávit durante todo este período. Mientras Cuba tiene un déficit menor en 2007, cuando las exportaciones al país asiático llegaron a 1.115 millones de dólares. El apogeo de los dos decenios se debió al aumento de la demanda de níquel por parte de China, aunque luego el crecimiento de exportación fue interrumpido por la crisis financiera internacional de 2008. Es decir, las exportaciones e importaciones mantuvieron un patrón estable hasta el año 2004, cuando ambas líneas suben de manera significativa.

Otro punto que cabe destacar es que, antes de 2011, el déficit de la parte cubana variaba ente 200 y 400 millones de dólares. Y a partir de 2012, la brecha entre las dos líneas se expandió enormemente, sobre todo en los últimos años. Eso se debe, entre otros factores, a la disminución de exportación cubana con la limitada producción ocasionada por el bloqueo estadounidense y la crisis de Venezuela.

Gráf. 3 - Participación de Cuba en flujos comerciales de China respecto a intercambios con ALC (%)
Fuente: Elaboración propia, según datos del Buró Nacional de Estadística de China

El gráfico 3 muestra que Cuba viene perdiendo importancia como socio comercial con China, en comparación con otros países latinoamericanos y caribeños, pasando del 1.89% de la exportación total en 1999, al escaso 0.31% en 2017 y la importación de 4.4% a 1%. Esta caída en porcentaje merece la atención y se deben tomar medidas para revertir esta tendencia. Al respecto, en este periodo de tiempo, se muestran representativos otros países como socios comerciales con China, tal es el caso de México, Brasil, Chile y Costa Rica (CEPAL, 2015).

En cuanto a la composición de las exportaciones cubanas a China, se reflejan en su mayoría en productos primarios, por ejemplo, níquel, azúcar, mariscos, cítricos, chatarra, tabaco, productos de biotecnología y ron. Según datos de la OMC, en 2010 las exportaciones de productos de níquel y azúcar alcanzaron un 89,76% del volumen total, porque el níquel es empleado para la elaboración de acero inoxidable, fundamental en el desarrollo de la poderosa industria metalúrgica de China. Este país, tiene una amplia variedad de exportaciones a Cuba, principalmente de locomotoras, autobuses, productos textiles, calzado, productos agrícolas. La estructura comercial de los dos países muestra cierta complementariedad y es propicio para profundizar aún más la cooperación económica y comercial entre los dos países (Montoro Carmona, 2011).

En el contexto actual, Cuba se encuentra en un proceso de Actualización del Modelo Económico. Se implementan políticas para mejorar el dinamismo económico, pueden ser mencionadas, la flexibilización de restricciones a operaciones de comerciantes individuales y las facilidades para la inversión extranjera. No obstante, la economía socialista planificada y el control de las actividades económicas y comerciales en los planes nacionales a largo plazo han sido un factor desfavorable en las negociaciones entre empresarios cubanos y chinos (Bravo, 2020). De igual modo, es muy desfavorable la dualidad monetaria y cambiaria que ha estado afectando la capacidad de pago en el comercio exterior de esta isla caribeña. En el actual año 2021, Cuba se encuentra en un proceso de adecuación de la política monetaria del país para favorecer los intercambios comerciales internacionales. Proceso en pleno desarrollo actualmente.

El principal factor que ha influenciado negativamente en las relaciones comerciales chino-cubanas es el reforzamiento del bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba. Este obstáculo colosal influye negativamente en la dinámica económica de Cuba y en la promoción de sus inversiones, aunque también afecta al empresariado chino y sus relaciones en Latinoamérica. Sin embargo, con las políticas antiglobalizadoras, proteccionistas y restrictivas del gobierno de Estados Unidos, han reforzado las intenciones chinas de contribuir al reforzamiento de la cooperación y de las relaciones bilaterales con Cuba (Regalado Florido, 2018).

El estudio realizado evidencia que el comercio bilateral entre estos dos países no se ha comportado en correspondencia con las acciones de cooperación realizadas con intensidad, en los últimos 10 años.

Se estima que es poco probable que el comercio bilateral de bienes crezca en gran medida a corto plazo, mientras que el comercio de servicios posiblemente llegará a ser un nuevo punto de crecimiento para la cooperación comercial entre Cuba y China. Es evidente que tanto China como Cuba tienen el deseo y la demanda de fortalecer el comercio de bienes, pero el volumen no puede tener un salto debido a dos motivos. Por un lado, Cuba implementa una economía planificada con un fuerte control de divisa, lo cual reduce la posibilidad de aumentar en gran medida la importación desde China. Por otro lado, las exportaciones de Cuba a China se basan principalmente en recursos mineros y productos agrícolas, la producción de los mismos es relativamente estable. A pesar de que China tiene una fuerte demanda de importación de esos productos de Cuba, no se puede incrementar significativamente la producción en el corto plazo.

El comercio de servicio tiene un futuro más alentador, dentro del cual la industria de servicios sanitarios es área ventajosa de Cuba en los últimos años. Desde finales de la década 80 del siglo pasado, el gobierno promueve vigorosamente el desarrollo de la biotecnología. Cuba cuenta con muchos centros y empresas de investigación biomédica, con miles de investigadores altamente calificados y con trasferencia de tecnología de avanzada en el sector biotecnológico. Además, tiene experiencia en capacitación médica y coopera con más de 90 países. Los médicos cubanos están distribuidos en casi todas partes del mundo y tienen prestigio mundial en varios campos como el tratamiento de diabetes y cáncer. Los consumidores chinos también reconocen el nivel de servicios sanitarios de Cuba. Por lo tanto, existe una gran potencialidad para ambas partes profundizar en la cooperación del comercio de servicios médicos en el futuro.

Los dos países también pueden cooperar en la exploración de mercados de terceros países. Cuba tiene una ubicación estratégica en el corazón del Mar Caribe con una fuerte influencia en América Latina. Los principales socios comerciales de esta isla caribeña, además de China, son principalmente Venezuela, España y Brasil. Más de la mitad del comercio exterior cubano se concentra en América, en la firma de acuerdos comerciales con Bolivia, Panamá, Venezuela, Colombia, entre otros países. Además, Cuba también es miembro de muchas organizaciones regionales, dentro de las cuales protagoniza un papel muy importante.

Ambos países deben tener en cuenta, además de las relaciones amistosas que siempre han mantenido, el limitado mercado interno de Cuba y la escasez de divisas. Por lo tanto, la exploración de mercados de terceros a través de la cooperación será una medida efectiva para expandir la cooperación chino-cubana. Como Cuba promueve el desarrollo de las industrias de procesamiento de exportaciones y sustitución de importaciones, las empresas chinas pueden invertir en Cuba para fabricar productos, construir pequeñas empresas conjuntas, exportar directamente a otros países de la región. Este modelo será de beneficio mutuo; por un lado, favorecerá a la expansión del comercio entre China y América Latina y el Caribe, aumentando la influencia de China en la región; por el otro, que es aún más importante, ayudará a consolidar la base industrial de Cuba, aumentará la exportación cubana y generará más divisas.

 

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Conflicto de intereses:

Los autores declaran no tener conflictos de intereses.

 

Contribución de los autores:

Bowen Ding y Soleidy Rivero Amador: diseñaron el estudio, analizaron los datos y elaboraron el borrador.

Bowen Ding: estuvo implicado en la recogida, el análisis e interpretación de los datos.

Soleidy Rivero Amador: realizó una revisión crítica del artículo con aportes importantes a su contenido intelectual.

Ambos autores revisaron la redacción del manuscrito y aprueban la versión finalmente remitida.

 


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Copyright (c) Bowen Ding; Soleidy Rivero Amador