Sintitul2

ARTÍCULO ORIGINAL

Cooperativismo como herramienta del desarrollo territorial rural: Experiencias concretas, desafios y aprendizajes

Cooperative movement as tool of the rural territorial development: Concrete experiences, challenges and learnings

Revista de Cooperativismo y Desarrollo
Año 2014, Volumen 2, número 1

Franjo Pavletic Favi1, Catalina Reyes Martínez2

1Coordinador Territorial Oficina Territorial CESAL República Dominicana. República Dominicana: Gazcue, Santiago 352, Apto. 2, Sto. Domingo-Distrito Nacional. Correo electrónico: fpavletic@cesal.org
2Coordinadora Desarrollo Económico, ONG Cesal República Dominicana. República Dominicana: Gazcue, Santiago 352, Apto. 2, Sto. Domingo-Distrito Nacional. Correo electrónico: catalinar86@gmail.com


RESUMEN

Los modelos de desarrollo de los países de América Latina y el Caribe se caracterizan por una alta concentración económica y política en las grandes ciudades dejando el mundo rural en un segundo plano lo que implica desatender las necesidades de una gran porción de la población. Es así como en la región se ha optado por el Desarrollo Territorial Rural como una respuesta y alternativa a los modelos tradicionales, que plantea el desarrollo a partir de la comprensión de que éste solo se logra de manera endógena a cada territorio particular. Este trabajo pretende hacer una reflexión del por qué el cooperativismo agropecuario es una vía para el Desarrollo Territorial Rural basándose en la experiencia del trabajo de la Organización No Gubernamental (ONG) Cesal en República Dominicana.

Palabras claves: Desarrollo Territorial Rural; Cooperativismo Agropecuario; Desarrollo Endógeno; Cohesión Social.


ABSTRACT

The models of economic growth in Latin America and the Caribbean are characterized by a political and economic concentration in big cities, leaving the rural world behind and neglecting the basic needs of a large portion of the population. It is because of this, that the region has chosen the Rural & Territorial Development as an answer and as an alternative to the traditional models, understanding that only endogenous development in each particular territory will be successful. This work aims to make a reflection on why the farming and agriculture cooperatives are means of the Rural & Territorial Development based on the work experience of the NGO CESAL in The Dominican Republic.

Key words: territorial development rural; agricultural cooperative; development endogenous; social cohesion.


 

INTRODUCCIÓN

En América Latina y el Caribe se observa que las políticas económicas y sociales implementadas por los Estados, se han centralizado en el desarrollo de lo urbano generando una degradación cada vez más profunda de lo rural. El mercado globalizado y la industrialización de la producción agrícola han generado segregación de la población rural, y una alta migración a las ciudades, fenómenos que, entre otros, son síntoma de una acelerada devaluación del mundo rural y campesino. El Desarrollo Territorial Rural se ha tomado como una alternativa eficaz para dinamizar el mundo rural, ofreciendo, por un lado la oportunidad de participar activamente a las personas en la búsqueda de soluciones reales y sostenibles, y por otro relevar en términos generales la importancia que tienen el Desarrollo Rural en el Desarrollo general de una sociedad, país, región. El cooperativismo agropecuario se considera una vía exitosa para generar Desarrollo Territorial Rural dado que la estructura descentralizada e incluyente de las cooperativas sumado a la formación de los socios y socias les da herramientas para ser activos en sus territorios. También las cooperativas agropecuarias son un mecanismo de representación de la población rural ante el Estado y la empresa privada. Estas cooperativas son empresas sociales que en los territorios dinamizan la economía local. A partir de estos elementos este trabajo busca reflexionar acerca del papel protagónico que cumplen las cooperativas agropecuarias en el Desarrollo Territorial Rural basándose en la experiencia de la ONG Cesal en República Dominicana.

En la primera parte del trabajo se presenta la ONG Cesal, a continuación, se expone la importancia del Desarrollo Territorial Rural como alternativa de desarrollo más adecuada para Latinoamérica y el Caribe, para luego a través de la experiencia de la ONG Cesal en el trabajo con cooperativas agropecuarias por reflexionar como ésta son una vía exitosa para generar Desarrollo Territorial Rural.

 

DESARROLLO

Las experiencias de intervención como una fuente de aprendizaje institucional

La ONG Cesal nace en España en el año 1988 como el Centro de Estudios y Solidaridad con América Latina, desde ese momento su intención fue siempre colaborar y promover procesos de desarrollo, siendo en esto un actor activo y propositivo como institución. Con el paso del tiempo y el crecimiento de la ONG se define más claramente la misión que rige hasta ahora, la que invita a promover el desarrollo humano de las personas más desfavorecidas del mundo, partiendo del patrimonio y experiencia de los propios beneficiarios e implicándoles en nuestro trabajo como verdaderos protagonistas de sus vidas.

De esta gran invitación surgen 5 formas de hacer, cinco modalidades que consideramos básicas en nuestro modo de hacer para poder lograr la misión propuesta. Les llamamos los puntos de método de Cesal y son nuestra característica donde quiera que tengamos la oportunidad de trabajar:

1. La centralidad en la persona: la persona como lo primero, lo más importante en todo proceso de desarrollo, compartir el sentido de la vida

2. Partir de los positivo: centrar la mirada en los recursos disponibles, siempre hay más soluciones que problemas.

3. Hacer con: el desarrollo se hace en un acto permanente de articulación y colaboración con otro.

4. Subsidiariedad: responsables del desarrollo somos todos quienes conformamos la sociedad. Construcción de corresponsabilidad.

5. Partenariado: hacerse «Partner» de quienes desde antes trabajan por el desarrollo, trabajo asociado, reconocer la historia que se ha tejido.

Es en el año 1998 que Cesal inicia su trabajo en la República Dominicana. Sus primeras intervenciones se ejecutaron en la zona este del país y se vincularon fundamentalmente a apoyo en temas de salud y protección de la primera infancia. Posteriormente en el año 2005 Cesal abre ejecuciones en la Región de Enriquillo, una de las zonas con indicadores de pobreza general más altos del país y zona priorizada por las agencias de cooperación.

Cesal de la mano de Fundasur y CPC Lemba inicia el 2007 la ejecución del Convenio AECID 2007: «Soberanía alimentaria mediante apoyo a pequeños productores y a sus asociaciones y cooperativas, y la mejora de los medios de comercialización» con lo que se consolida para Cesal la opción de trabajo en dicho territorio específico. Luego en el año 2010 se inicia el trabajo en un segundo convenio AECID, «Apoyo al crecimiento económico sostenido y respetuoso con el medio ambiente de áreas fronterizas de República Dominicana y Haití» con el que se afianza aún más la decisión de concentración territorial para el trabajo de Cesal.

En ambas iniciativas el centro está puesto en el desarrollo y fomento de actividades agrícolas respondiendo a las características y peculiaridades propias del territorio que basa en ese rubro parte más que importante de su movimiento económico y los medios de vida de las familias.

Es en este proceso de trabajo aprendizaje, conocimiento y reconocimiento de la realidad de la región es que el valor del modelo de Desarrollo Rural Territorial comienza a cobrar sentido para nuestro trabajo y para los anhelos de desarrollo que comenzamos a tejer con cada una de las personas y grupos con las que iniciamos procesos y esfuerzos por cambiar y vivir bien. Surgen preguntas como, ¿se puede sólo con apoyo productivo generar desarrollo? ¿Se logrará sólo desde la agricultura mejorar las condiciones de vida de la gente? ¿Aportando a que las personas tengan asegurada su alimentación podemos decir que se genera cambios sustentables en torno a la dignidad de las personas? ¿Termina el mundo rural y campesino donde termina la agricultura? Todas estas y muchas otras inquietudes que acompañaban nuestra acción diaria obligaban a dar un paso más allá, a buscar soportes conceptuales y teóricos más vastos.

Desarrollo Territorial Rural: Una nueva mirada.

La realidad indica que los modelos de desarrollo imperantes hasta ahora no han sido capaces de entregar soluciones reales e integrales a los países de la región de América Latina y el Caribe. Se vive en contextos con una marcada segregación de los territorios rurales y una alta concentración económica y política en las grandes ciudades y capitales, que hace que las propuestas para el desarrollo se diseñen en las ciudades, por expertos.

Se vive una larga y persistente degradación del mundo rural y campesino, marcado por la alta migración campo ciudad que ha dejado sin recambio generacional el trabajo del campo. (Del Rosario, Morrobel, Martínez, 2009). La presión del mercado globalizado y la alta demanda de productos agrícolas colaboran con una agricultura industrializada intensiva que deja huellas profundas en el medio ambiente y merma la sustentabilidad ambiental de la agricultura al contaminar las aguas y degradar los suelos. Se enfrentan a modelos de gestión estatal centradas en lo sectorial, que desintegra la realidad y hace compleja la articulación en base a realidades complejas que requieren de repuestas multidimensionales, entre otros tantos elementos que ameritan y hacen imperativo un cambio en los modelos de desarrollo.

En América Latina, la repuesta ha sido el Desarrollo Territorial Rural que se ha aplicado y probado ampliamente trayendo la experiencia europea al respecto. El Desarrollo Territorial Rural, presenta alternativas en la manera de pensar, planificar y ejecutar el desarrollo partiendo de la comprensión de que éste sólo se logra de manera sólida, sistemática y sostenible si su fuerza de movimiento y de cambio es endógeno a cada territorio, a cada grupo, a cada comunidad. Ese compromiso por los procesos de cambio surge necesariamente en personas y colectivas que son capaces de compartir una realidad común, darle sentido y en base a eso pensar y empujar una meta colectiva, a partir de sus propios recursos.

El Desarrollo Territorial Rural promueve: (Sepúlveda. Rodríguez, Echeverri, Portilla, 2003)

- Descentralización: Distribución más equitativa del poder económico, social, político entre los territorios, este elemento permite que las repuestas a las distintas problemáticas y procesos de cambio sean más pertinentes.

- Autonomía: en consecuencia, con lo anterior, es necesario la ampliación de la autonomía de los territorios para poder incidir de manera más efectiva en los problemas que les atañen, aumentar las posibilidades de diálogo vinculante con la administración central, siendo capaces de definir en atención a las particularidadesen las problemáticas propias y aportar desde su perspectiva a aquellas comunes a todos.

- El uso de recursos locales: para el desarrollo del propio territorio en primer término. Maximizar los recursos económicos, sociales culturales, políticos propios de un territorio al servicio de los cambios y procesos de desarrollo propuestos desde el mismo territorio. Este proceso permite muchas veces que se revaloren recursos locales.

- Revaloración social/cultural y política del territorio: implica poner la mirada sobre la realidad compartida y cargarla con nuevos significados; en la medida que las repuestas a los problemas internos son resueltos con la utilización de recursos locales, que se amplían los espacios de participación y las repuestas tienden a ser más pertinentes y efectivas,se genera una movilidad interna en lo social, económico, cultural que carga de un nuevo valor lo local, generando mayores oportunidades de identificación positiva.

- Integralidad: promueve la integralidad en el análisis de la realidad, rompiendo con la lógica analítica sectorial, que se fundamenta en la comprensión de los problemas desde dimensiones separadas que fragmentan la realidad y no permiten diagnósticos completos de una realidad que sabemos es multidimensional. Como proceso el desarrollo es complejo y los cambios que lo producen deben expresarse a nivel económico, político, institucional, social, cultural y además en las distintas articulaciones que entre todas estas dimensiones de lo humano pueden construirse. Desde esa perspectiva el Desarrollo Territorial Rural, promueve el desarrollo humano y económico y en cuyo esfuerzo deben conjugar esfuerzos el estado y la sociedad civil en su conjunto.

- Generación de conocimiento histórico y situado: la nueva mirada del territorio y del mundo rural ahora como un espacio lleno de recursos y valor y el encuentro de quienes comparten ese contexto en una nueva forma de participación genera también un nuevo conocimiento del territorio.

- Creación de capital Humano,como la manera de hacer frente a los nuevos desafíos que implica el desarrollo territorial rural. Se deben formar ciudadanas/os de acuerdo a las nuevas necesidades y desafíos del territorio.

A partir de las últimas décadas el concepto de desarrollo ha cambiado y ha equilibrado dentro de sus requisitos la acción de la sociedad civil, la del Estado y del empresariado, entregando a cada actor roles preponderantes y ubicando la articulación y coordinación de estos tres sectores como prerrequisito básico para la ocurrencia del desarrollo. Así luego de la caída del campo socialista y la presión creciente que el tema del empleo genera en las economías occidentales, el empresariado pasa a cumplir un rol crucial en los procesos de cambio y desarrollo económico (Stryjan, 1999). La acción empresarial, bajo este prisma, entendida como agentes de acumulación de capital en base al lucro y a la respuesta pragmática a las necesidades de los mercados, fue la estrategia de desarrollo, que logró dejar a la acción cooperativista en un segundo plano como herramienta de desarrollo. Antes de que el Desarrollo Rural Territorial avanzara como modelo, muchos de los esfuerzos de los Estados y las esperanzas de la sociedad civil estaban puestos en que el capital empresarial, muchas veces externo sobre todo en territorios que sufren marginalidad económica y política histórica fuera quien reactivara la movilidad económica, abriendo nuevos puestos de trabajo y reactivando la economía local desde impulsos externos. La inversión empresarial, bajo este prisma, muchas veces nunca llega y cuando lo hace no cumple a mediano y largo plazo las expectativas de las comunidades de mejorar sus condiciones de vida. Al contrario, muchas veces aumenta la vulnerabilidad y la dependencia de los territorios, erosiona la capacidad de repuesta comunitaria y explota irracionalmente los recursos locales, dejando muchas veces a las comunidades más pobres de los que eran antes.

Por su parte, la acción cooperativa, y las cooperativas comparten la visión empresarial, pues son empresas, pero con un marcado carácter social y por ende reaccionan ante una idea, promueven la acción colectiva y buscan el beneficio general. Las cooperativas como empresas sociales promueven un modelo de negocio que no se esfuerza por maximizar los beneficios económicos, sino por atender las necesidades más urgentes de la sociedad.

Cesal Dominicana, apuesta y se compromete por un trabajo orientado al desarrollo, y en este amplio camino se opta por el desarrollo territorial. Este tiene como punto de partida los recursos (naturales, culturales sociales económicos) y potencialidades con los que todo territorio cuenta. El reconocimiento de estos y su uso en beneficio de procesos de cambio que mejoren la calidad de vida de las personas y su relación con su contexto, son el punto de partida de procesos de Desarrollo Integrales y Sostenibles a partir de lo Local.

El cooperativismo: Una vía para Desarrollo Rural Territorial

Según el premio Nobel de la Paz, Muhammad Yunus: «una empresa social es un negocio auto-sostenible que aborda un objetivo social dentro de las normas del mercado actual.»

Se entiende que «una cooperativa es una asociación autónoma de personas unidas voluntariamente para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes, a través de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada. (Organización Internacional de las Cooperativas de Producción Industrial, 2005). Teniendo esto en cuenta, la lógica de trabajo de Cesal en la que se busca aportar al Desarrollo Rural Territorial y las características del territorio en el que se interviene un territorio rural y deprimido -se ha optado por utilizar como herramienta de trabajo el fomento de las cooperativas agropecuarias.

En el año 2007, se inicia un trabajo con grupos de base de productores agropecuarios con el fin de fomentar la formación de cooperativas agropecuarias siendo éstas un buen mecanismo de representación económica y en muchos casos política para los pequeños y medianos productores, dándoles la oportunidad de convertirse en verdaderos protagonistas en el desarrollo de su territorio.

El quinto principio del cooperativismo es «Educación, formación e información» (Díaz, 2010), principio al que Cesal ha dado una gran relevancia dentro de su intervención pues se considera que los socios y socias son el centro de la actividad empresarial y son quienes se encargarán de desarrollar su territorio. Se ha venido buscando que los socios y socias de las cooperativas no sólo se formen para la gestión socioeconómica de la cooperativa, sino que sean personas con mayores habilidades para desenvolverse en todos los ámbitos tanto personales como comunitarios con la premisa de que son los miembros quienes hacen sus organizaciones, pero también son las organizaciones las que transforman a sus miembros.

El trabajo se realiza principalmente implementando 3 estrategias, las cuales evidencian la estrecha relación entre el cooperativismo agropecuario y el Desarrollo Rural Territorial.

- Fortalecimiento organizacional

Respecto a la formación centrada en la gestión de la cooperativa, se identificó la necesidad de capacitar a los socios y socias en cooperativismo, sus principios y valores, puesto que esto les permite a ellos comprender e identificarse con laacción cooperativa y así empoderarse de su organización teniendo en cuenta que son los socios y socias son los dueños y usuarios de ésta.

También se ha trabajado en el fortalecimiento de habilidades para realizar registros contables, lo que ha permitido que las cooperativas cuenten con una contabilidad organizada y también ha evidenciado que las mujeres tienen grandes habilidades para realizar estas tareas elemento a resaltar teniendo en cuenta que las zonas rurales el espacio de desenvolvimiento laboral para la mujer es muy reducido.

Cesal considera que es indispensable que los socios y las socias cuenten con la mayor información posible acerca de todo lo relacionado con su cooperativa con fin de promover la participación de la mayoría en la toma de decisiones. Dentro de las estrategias implementadas se ha promovido la elaboración de informes de gestión de cada uno de los consejos y comités de las cooperativas para presentar en las reuniones ordinarias, elaboración de boletines bimensuales con temas de interés de la comunidad y la utilización de un mural informativo, todas estas herramientas consideramos permiten a los asociados y asociadas empoderarse de los temas de su organización y asimismo estar más informados sobre lo que ocurre en su territorio involucrándose más activamente en el desarrollo de éste.

Cesal ha impartido formaciones en trabajo en equipo e incidencia pública los socios y socias de las cooperativas con el fin de promover la labor educativa que cumplen las cooperativas en sus territorios. Con la formación de trabajo en equipo se buscó hacer comprender a los miembros de estos grupos que cada persona tiene habilidades distintas que aportan de una u otra manera por lo que es importante aunar esfuerzos para lograr mejores resultados, entendiendo que la educación cooperativa busca la descentralización del poder y la equidad en la participación de las personas, equidad que se logra con la educación.

Se considera que logrando que los socios y socias de las cooperativas a través del fortalecimiento de habilidadesse sientan más capaces y útiles dentro de sus organizaciones se está consiguiendo que esta confianza en sí mismos sea general, por lo que se espera que se vuelvan personas más activas en sus comunidades.

- Incidencia Pública

Como parte de la formación en incidencia pública se elaboraron planes de incendia, con estos además de plantear a las cooperativas como agentes movilizadores se buscó concientizar a los socios y socias de su importancia dentro del desarrollo de su territorio proponiéndolos como protagonistas de este, impulsando su participación ciudadana dentro de los procesos comunitarios.

El modelo cooperativo como tal promueve la participación y la toma de decisiones democrática dentro de todos sus procesos socioeconómicos por lo que Cesal considera, que promover estas prácticas dentro de las cooperativas a través de la formación de sus socios y socias, les brinda mayores herramientas para incidir en el desarrollo de sus comunidades.

Con esta estrategia se promueve a las cooperativas como agentes protagonistas ante acciones de exigibilidad ante el Estado, puesto que son las cooperativas un mecanismo importante de representación de los pequeños y medianos productores y productoras en las zonas rurales. Un ejemplo concreto es la acción de incidencia pública realizada por la Cooperativa Agropecuaria y de Servicios Múltiples de Productores de Puerto Escondido ante la inundación repentina y de origen desconocido de las parcelas de este territorio. Frente a la necesidad de maquinaria pesada para drenar las tierras, la cooperativa a través de incidencia pública logró la respuesta del Instituto Agrario Dominicano y la recuperación de sus tierras.

- Dinamización de la economía

Las cooperativas agropecuarias dinamizan la economía local y en muchos casos se convierten en el núcleo económico del municipio. (Sánchez, 2002) En la lógica de trabajo Cesal ha buscado impulsar que las cooperativas cumplan con este papel en sus comunidades a través de la promoción de distintas actividades económicas manejadas directamente por las cooperativas.

Uno de los objetivos principales de la creación de una cooperativa agropecuaria es generar mayores oportunidades de acceso a los mercados de los pequeños y medianos productores. Dentro de la estructura operativa de cada una de las cooperativas con las que Cesal trabaja se ha formado un comité de comercialización, ente encargado de los procesos de comercialización colectiva de los productos ofrecidos por los socios y socias de la cooperativa como también de los demás productores de la comunidad. Uno de los resultados observados en el año 2014 son $57.686 de beneficios netos obtenidos por la Cooperativa Agropecuaria y de Servicios Múltiples de Productores de Puerto Escondido por la venta de habichuelas. Esta estrategia de compra-venta de habichuelas además de facilitar el acceso a mercados de los productores, incorporó el acopio de semillas para entregar a los productores a crédito para ser pagadas con la producción. Asimismo, la Cooperativa Agropecuaria y de Servicios Múltiples de Productores de Tierra Nueva, ha generado $20.700 de beneficios netos por la venta de 230 kg de carne de chivo en los que lleva del 2014.

En esta misma línea las cooperativas cuentan con tiendas de insumos para facilitar a los productores los insumos en su misma comunidad aminorando costos de transporte y a crédito en el caso de los socios y socias, entendiendo esta estrategia dentro de la lógica en la que el consumo, el ahorro y el crédito deben ser funciones propias de la cooperativa con el fin de generar mecanismos de retorno de valor para reproducirlo y ampliarlo y no agotarlo. (Santos y Ramírez, 2012). En el caso de la tienda de insumos de la Cooperativa Agropecuaria y de Servicios Múltiples de Productores de Puerto Escondido entre enero y julio de este año se han vendido $441.605, teniendo en cuenta que Puerto Escondido es una comunidad apartada se evidencia la ventaja que representa para los productores contar con este servicio en su comunidad dinamizando la actividad agrícola y a su vez el desarrollo de su territorio. Por su parte, la Cooperativa Agropecuaria de Servicios Múltiples de Fondo Negro ha vendido $926.469 en insumos en lo corrido del 2014. Esta estrategia también ha evidenciado la gran habilidad de las mujeres en el manejo de este tipo de unidades de negocio, por lo que ha dado un espacio de desenvolvimiento mayor a las mujeres que como ya se mencionó en el campo está enmarcado principalmente en las labores del hogar. En el caso de los grupos apoyados por Cesal, dos de las cuatro tiendas de insumos son manejados completamente por mujeres.

Las cooperativas cuentan con un camión y un tractor que también funcionan como unidades de negocio, las cuales además de producir beneficios a los grupos facilitan el acceso a los productores a mejores precios a sistemas de producción más industrializados y competitivos, como es el caso de la Cooperativa Agropecuaria y de Servicios Múltiples de Productores de Puerto Escondido la cual cuenta con una batidora de habichuelas y han generado durante el 2014 $302.197 de beneficios por el servicio de tractor. Contar con este tipo de servicios en comunidades alejadas representa una oportunidad para los productores agropecuarios dinamizando la producción local impulsando el desarrollo del territorio.

Volviendo a lo mencionado, las cooperativas más allá de sólo buscar beneficios económicos, se orientan a atender las necesidades más urgentes de la sociedad por lo que a través de las estrategias que se han venido implementando junto con las cooperativas se ha hecho un esfuerzo por posicionarlas como herramientas de Desarrollo Rural situadas en el territorio y que en ese afán, promueven el bienestar colectivo dentro de las comunidades.

Es así como el cooperativismo agropecuario para Cesal se trasforma en una vía efectiva para aportar al desarrollo rural territorial de las zonas en las que interviene.

 

CONCLUSIONES

Hay consenso general en que los modelos tradicionales de desarrollo no han sido lo suficientemente eficientes a la hora de promover cambios sostenibles y sistemáticos para mejorar las condiciones de vida de quienes viven en contextos rurales.

Como respuesta a los modelos tradicionales se ha comenzado a implementar en América Latina y el Caribe el Desarrollo Territorial Rural que implica una nueva forma de concebir y valorar el mundo rural, rescatando los recursos locales, abriendo nuevas formas de participación ciudadana y promoviendo una nueva forma de formular e implementar políticas públicas a partir de las necesidades y propuestas de territorios específicos.

Se puede observar que las cooperativas agropecuarias aportan sustancialmente al modelo de Desarrollo Rural Territorial. Elementos básicos del Cooperativismo como son el fortalecimiento organizacional - principio de la educación cooperativista - la dinamización de la economía Local cooperativas como empresas sociales - y la cohesión social y participación ciudadana, - ayuda mutua, cooperación y democracia - a la vez son condiciones sine quanondel modelo de Desarrollo territorial Rural.

Desafíos

A pesar de que existe un marco jurídico y un organismo encargado del cooperativismo en República Dominicana, existe la necesidad de que el Estado le dé mayor valor a la acción cooperativa en el país, especialmente en las zonas rurales con el fin de aportar al desarrollo rural territorial, tema que hemos visto ha venido cobrando importancia en la agenda gubernamental pero que es necesario que se le dé mayor importancia. Se considera que es indispensable que el Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo, organismoencargado estatal del tema en el país, cuente con las condiciones necesarias para poder brindar un apoyo adecuado a las cooperativas del país, implementando programas de fortalecimiento institucional en coordinación con las distintas instituciones del Estado y de la sociedad civil que se involucran con las cooperativas agropecuarias, como por ejemplo el Instituto Agrario Dominicano, el Ministerio de Agricultura. También es importante que el Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo se coordine con otros programas sociales del Estado que intervienen en los territorios rurales como por ejemploel programa «Quisqueya Aprende Contigo.»

- Es fundamental que las cooperativas, en tanto empresas sociales logren niveles de autonomía y solidez que les permitan desenvolverse y mantener relaciones simétricas en el mercado capitalista preponderante en base a niveles satisfactorios de competitividad y oportunidades de negocios. Dicha simetría se logrará en base al trabajo arduo de los grupos cooperativos en su auto capacitación y un contexto político, institucional y jurídico que lo permita y lo avale. Esto último es rol fundamental del Estado.

- Teniendo en cuenta que en el país las cooperativas agropecuarias están en auge, surge la necesidad de vincular a las pequeñas cooperativas al sistema cooperativo teniendo en cuenta sus características particulares, dándoles mayores espacios dentro de la agenda del cooperativismo nacional.

- Es indispensable equilibrar los procesos de apoyo en cuanto a procesos de fortalecimiento organizacional y apoyo económico (equipos o infraestructura) con énfasis en la dimensión social del grupo, sus habilidades organizacionales.

- El Desarrollo Rural y el cooperativismo implican una nueva concepción de lo rural y un cambio en el modelo de Estado que trascienda más allá de las buenas intenciones y genere nuevos modelos de actuación y apoyo desde el territorio.

- Cesal reconoce la necesidad de que las iniciativas de la sociedad civil como lo son las cooperativas, el Estado y la empresa privada se coordinen y aúnen esfuerzos para potencializar el desarrollo de los territorios, por lo que se busca impulsar espacios de co-construcción que permitan potenciar las capacidades de las cooperativas como empresas sociales y agentes impulsores del desarrollo de su territorio.

- Fortalecer la mirada de género en la planificación, ejecución y evaluación de procesos de Desarrollo Rural y promoción del Cooperativismo

- Fortalecer la sustentabilidad medio ambiental en la planificación, ejecución y evaluación de procesos de Desarrollo Rural y promoción del Cooperativismo.

- Incorporar la mirada territorial en el análisis de resultados e impacto del cooperativismo.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • Del Rosario, P. J., Morrobel, J., & Martínez, C. (2009). Crisis y pobreza rural en América Latina: el caso de República Dominicana (No. 042).
  • Díaz, J. (2010). La educación cooperativa como estrategia para el desarrollo de la participación y autogestión. Revista Estudios Agrarios, 45, 69-95.
  • Organización Internacional de las Cooperativas de Producción Industrial, Artesanal y de Servicios. (2005) Qué es una cooperativa. Recuperado de http://www.cicopa.coop/Que-es-una-cooperativa.html
  • Sánchez, A. (2002). El cooperativismo como instrumento de desarrollo local. Una visión de sus rasgos idiosincrásicos desde las sociedades cooperativas agrarias más destacadas de la provincia de Huelva. III Congreso de Ciencia Regional de Andalucía. Ciencia Regional en Andalucía. Identidad Regional y Globalización.
  • Santos M. y Ramírez F. (2012). Contradicciones entre relaciones cooperativas y capitalistas.Ponencia presentada en el III Foro Internacional sobre Cooperativismo y Economía Solidaria. Universidad Autónoma Chapingo.
  • Sepúlveda, S. Rodríguez, A. Echeverri, R. Portilla, M. (2003). El Enfoque Territorial del Desarrollo Rural. Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura IICA.
  • Stryjan, Y. (1999). Cooperativas, emprendimientos colectivos y desarrollo local. Instituto de Investigaciones Administrativas. Facultad de Ciencias Económicas. Universidad de Buenos Aires. Argentina.
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    Recibido: 12 de julio de 2014.
    Aceptado: 23 de septiembre de 2014.

    Franjo Pavletic Favi. Coordinador Territorial Oficina Territorial CESAL República Dominicana. República Dominicana: Gazcue, Santiago 352, Apto. 2, Sto. Domingo - Distrito Nacional. Correo electrónico: fpavletic@cesal.org